3 tips para mejorar tu branding

Jul 7, 2019 | Branding, Emprendimiento, Identidad Visual | 0 Comentarios

Cuando inicias un negocio, es lógico que busques que todo marche de maravilla.
Lo cuidas y nutres como si de un hijo se tratase. Incluso, tratas de educarte lo más que se pueda para poder cuidar cada detalle tú mismo. En muchos casos,
terminas aprendiendo de muchas otras cosas inherentes a negocios, más allá de
cuán especialista seas en tu oficio.

Al momento de construir tu negocio, por supuesto, te embargas en esta aventura
del branding. Este anglicismo se refiere a todo el proceso de construcción de una
marca. Es en esta etapa cuando le das forma a tu marca, cuando defines todos
aquellos valores que serán su personalidad: nombre, colores, logo, valores, entre otros.

Por ello, es crucial que manejes tu branding de la mejor forma posible, ya que es ahí donde radica una gran parte del éxito que tendrá tu marca al momento de salir al mercado. En diversas ocasiones, llegué a sentir dificultades con mi marca: sentía que nadie me leía, no conseguía clientes, casi nadie interactuaba conmigo, entre otras cosas.

¿Y qué hice para mejorar todo aquello? Puse en práctica estos tres tips que te
daré ahora. Fueron estas tres claves las que me permitieron corregir ciertos
aspectos de mi branding que no funcionaban y alcanzar así a una comunidad comprometida conmigo y con mi marca, clientes que valoran mi profesionalismo y la oportunidad de enseñar a otros. ¡Comencemos!

1. ¡Encuentra tu nicho!

Hay un refrán bastante conocido que dice: “el que mucho abarca, poco aprieta”. En el caso de marcas personales, esta clave viene como anillo al dedo, ya que muchas veces buscas abarcar al mayor público posible, pensando en: “a mayor gente, mayor cantidad de dinero” pero esto, muchas veces, dista bastante de la realidad. En este punto, puedo hablar de mi caso personal.

Inicié mi marca buscando abarcar toda la audiencia posible, pero, digamos que, el nicho que necesitaba me encontró a mí. Dada mi identidad visual, mi contenido y otros factores, la comunidad que terminé construyendo ha sido de un nicho concreto, con características definidas y no una masa heterogénea como pensaba en un principio.

Sin yo pretenderlo, mi nicho se abrió ante mí y comprendí que a ese grupo debía apuntar todos mis esfuerzos. He ahí la importancia de atenerse a un solo nicho, si buscas satisfacer a todo el planeta, terminarás sin alcanzar a nadie. Definir tu nicho te permite ser más claro en tu contenido, más seguro de tus habilidades y más consistente a la hora de crear un impacto en tus futuros clientes soñados.

Hay muchísimos nichos, cada uno con características distintas que pueden
necesitar lo que tienes para ofrecer, pero tienes que pensar también en la
comodidad que tengas para trabajar con ellos, pues eso también influye. Y con
eso, llego al punto dos.

2. Define tu audiencia objetivo

Ahora que ya sabes a qué nicho te diriges, debes saber quiénes conforman ese nicho y así saber la manera correcta de alcanzarlos. Debes estar  perfectamente claro en cuáles son las ventajas de alcanzar esa audiencia, del porqué ellos, de sus características. Pregúntate por qué quieres trabajar con ellos, o por qué tu producto debe familiarizarse y ser comercializado a esa audiencia.

De esa forma, también sabrás cómo rechazar (no trabajar con) público que no sea el adecuado para tu marca.

Sí, puede sonar duro pero es necesario cerrar espacios a cualquier público
indeseado para tu marca. Piensa en este ejemplo:

Tenemos dos marcas ultra conocidas: Coca – Cola y Pepsi. Hay un público
totalmente fiel a Coca – Cola y otro totalmente fiel a Pepsi. Puedes encontrar cierta cantidad de público que sea leal a ambas marcas por igual, pero lo habitual es conseguir audiencia con sus preferencias bien definidas (fidelidad).

Y es eso lo que quieres causar con tu marca: que tu audiencia sea leal a tu marca. Que al momento de tener alguna necesidad, alguna duda, algún problema, acudan a ti y no a tu competencia. ¿Y cómo logras eso? Aplicando una estrategia enfocada en conseguir ese objetivo. Y la estrategia solo funcionará si tienes definido (perfectamente definido) a ese público objetivo.

Todo tu contenido será creado y publicado en formas atractivas para ese público, en horarios atractivos para ese público, a través de medios atractivos para ese público. En mi caso personal, mi audiencia objetivo son mujeres emprendedoras y aquellas a cargo de negocios ya establecidos. Por ello, todo mi contenido está creado para atraerlas y satisfacer sus necesidades.

3. Menos es más

Cuando se trata del branding de tu negocio, es muy fácil comenzar a añadir
cualquier cantidad de detalles que terminan siendo innecesarios y que complican la forma en que tu marca (o producto) es consumido por tu audiencia.

Por eso es que creo fielmente en el enfoque de “menos es más”. ¡No compliques las cosas!

Si tu marca o producto está enviando demasiados mensajes que no están
relacionados entre sí, que no tienen un porqué, terminarán siendo catalogados
como “ruido” o “spam” y serán desechados.

Tampoco es necesario estar en, absolutamente, todas las redes sociales. Al seguir los pasos 1 y 2 ya debes conocer las características sociales de tu audiencia. ¿Qué red prefieren? ¿De qué se trata tu marca? Ese tipo de preguntas te ayudarán en la estrategia para así facilitar el consumo y presencia de tu marca o producto.

Esto también hará que te enfoques en las cosas realmente necesarias y
funcionales que tu marca requiere. Imagina que tu marca es tu casa. Si tu casa es gigante, requiere un mayor tiempo al momento de limpiar y ordenarla, por lo que terminas exhausto. Apuesto a que ahora no verás las mansiones de la misma forma .

¿Tienes dudas o deseas más ayuda con el branding de tu marca? Déjame tu comentario o contáctame directamente y trabajemos en tu marca. ¡Es hora de darle poder a tu negocio!

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